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Entre un vaso griego decorado y un paisaje impresionista...

En 1923 aparecía Tres horas en el Museo del Prado de Eugenio d'Ors


Transcribo unos de los primeros párrafos:

La pintura ocupa, entre las Artes, la región central. Parte de acá, está la escultura, y aun antes, la arquitectura; feudos por excelencia de esta función de lo bello que, siguiendo a Hildebrand, hemos llamado espacial. Parte de allá de la pintura, en zona progresivamente romántica e inconcreta, caen la música, la poesía tal vez, los dominios en que lo expresivo y su función preponderan. La pintura puede recorrer una serie infinita de matices, acercándose a cualquiera de estos extremos, sin llegar a confundirse con él.

Cuando la pintura se acerca a lo escultórico, el color pierde en ella interés, desaparece cualquier preocupación de luz y ambiente; triunfa el dibujo, y, del dibujo, el contorno; cada objeto en la representación se recorta, se individualiza, valiendo justamente tanto como su grado de precisión. El ejemplo más radical de un arte así, lo dan ciertas especialidades de la pintura antigua, por ejemplo la pintura de vasos. Negras sobre rojo, rojas sobre negro, recórtanse aquí unas figuras, no ya sin las pompas del color, pero incluso sin los dones del relieve, casi reducidas completamente a puras siluetas... Al contrario, cuando nos acercamos al límite opuesto, el dibujo es sacrificado al color; y, dentro del dibujo, el contorno es quien más padece; el interés capital de la sensibilidad del artista dirígese al aire y a la luz; el ambiente desindividualiza, funde, hace vibrar los objetos. ¿No son estas las características del grupo y escuela de pintores modernos que han recibido la denominación de impresionistas? El impresionismo no significa otra cosa, en esencia, que la pintura llegada al límite extremo de la musicalidad.

Entre un vaso griego decorado y un paisaje impresionista, cabe, como entre dos fronteras remotas, todo el tesoro, toda la historia universal de la pintura.


Las fotos que ilustran esta Entrada las tomé en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

Vasija. Cultura griega en el período arcaico.
Tema: El estilo de vida de la sociedad aristocrática. El simposio. Ver aquí.

Vasija. Cultura griega en el período arcaico.
Tema: El estilo de vida de la sociedad aristocrática. La guerra. Ver aquí.

La berge de la Seine, Claude Monet. Ver aquí.

Le pont d'Argenteuil, Claude Monet. Ver aquí.

Los enconchados sobre la Conquista de México

La Conquista de México. Tabla I, Miguel Gonzales. Ver aquí.

La Conquista de México por Miguel Gonzales, Colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes. Buenos Aires, Argentina
Textos y catalogación por Marta Dujovne

Introducción
Son numerosos los testimonios de la Conquista de México. Aztecas vencidos, tlaxcaltecas aliados de Cortés, los conquistadores mismos abundaron en relatos de la guerra.

Varios códices post-cortesianos fijan, con toda la riqueza de la escritura pictográfica, la visión que los indios tuvieron de los conquistadores, de los terribles agüeros que presagiaron su llegada, del rápido avance español amparado en armas extrañas. Palabra e imagen integran un solo concepto. Los españoles observaron asombrados que los indígenas pintaban aquello de lo que querían dar cuenta. Bernal Díaz lo menciona en varios pasajes de su crónica: en el siempre citado capítulo XXXVIII, cuando Tendile, embajador de Moctezuma, hace pintar a los españoles para información de su señor; más adelante, al hablar de la primera batalla que se libra en la ciudad de México, y al relatar la lucha de Otumba, "tienen muy bien pintada esta batalla y en retratos entallada los mexicanos y tlaxcaltecas".

También los españoles dejaron testimonio inmediato de la Conquista. Lo hicieron los mismos conquistadores, en las cartas de relación de Cortés y la crónica de Bernal Díaz. Lo hace López de Gómara, recogiendo información de fuentes españolas. Pero no hay una crónica pintada.

Sin embargo, siglo y medio después de la Conquista, época en que abundan las ediciones con sus relatos y crónicas, aparece repetidamente como tema de conjuntos de pinturas y de algunos biombos. Estas series de pinturas se caracterizan por su intención de relato, de narración pintada, por su concepto decorativo y por tratarse de enconchados —tableros en los que se combina la pintura con incrustaciones de concha nácar— que fueron muy frecuentes en México entre mediados del siglo XVII y del siglo XVIII. Se conservan enconchados que tratan temas religiosos o históricos, y que a menudo se organizan en series con un desarrollo temático muy fuerte. 
(...)
Sobre las 22 tablas de la colección del MNBA

Los temas
Pintura narrativa, desarrollo de un tema, ilustración de una historia.
El tema es no ya el eje de una pintura sino la columna vertebral de toda una serie; es lo que exige y justifica la realización del ciclo, constituido por obras independientes pero concebidas a partir del conjunto. Aproximadamente cincuenta episodios que abarcan desde el desembarco de Cortés y sus compañeros en San Juan de Ulúa hasta la caída de Tenochtitlán-Tlatelolco y la prisión de Cuauhtemoc.
(...)
La sensación de objetividad que dan las tablas de ve reforzada por el estilo de las leyendas, que señalan a "los españoles" y a "los indios" siempre en tercera persona, sin identificarse con ningún grupo. 
La serie parece estar directamente inspirada en la crónica de Bernal Díaz del Castillo. Es el texto con el que presenta mayores analogías, e inclusive algunas representaciones iconográficas parecen más una transcripción pictórica de las descripciones que hace ese autor que la pintura de objetos conocidos o inventados. 
(...)

Iconografía
Los indios representados, sus trajes, sus armas, sus casas, y los españoles que los enfrentan, no son los aztecas que resistieron a Cortés ni los hombres que acompañaron a este en su campaña. Son una versión posterior y deformada, concebida en una época que estaba lejos de nuestro afán de reconstrucción histórica.
(...) 
El traje indígena femenino (formado por enagua y camisa, o cueitil y huipilli) está en general representado con más justeza que el masculino. Esto se explica porque las indias mantuvieron su atuendo después de la Conquista, en tanto los indios abandonaron el uso del taparrabo y adoptaron los calzones, aunque en general conservaron el manto o tilmatli. 
(...)
En las tablas que describen el encuentro de Cortés y Moctezuma se ven canoas con "indios de danza", que tocan tambores y sonajas. El tambor representado es el instrumento indígena llamado teponaztli. También las canoas, con un extremo recto, están correctamente representadas. 
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La Conquista de México. Tabla XI, Miguel Gonzales. Ver aquí.

El palacio de Moctezuma aparece siempre con dos pisos, la sala del trono ubicada arriba; y por la distribución de los ambientes parecería un corte del palacio de Moctezuma tal como aparece en el Códice Mendocino, o también de una casona colonial con su patio central. Un ejemplo de anacronismo y error iconológico es el barandal de hierro forjado que ostenta el palacio.
El hierro forjado fue característica de la ornamentación colonial y ya comentamos lo relativo de las reconstrucciones históricas realizadas en el siglo XVIII. El pintor mezcla los datos históricos con los de su propia fantasía y los de la realidad que lo circunda.
(...) 
[Se sabe que] los indios pintaban sobre telas de algodón, pero la primera tabla muestra a un indio utilizando un muy europeo caballete; pintaba a los españoles para llevar esa referencia a su señor Moctezuma (...) los españoles visten casi siempre armaduras metálicas a pesar de que durante la Conquista las utilizaron de algodón.
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En toda la serie alternan las representaciones correctas, elementos totalmente fantásticos, interpretaciones de descripciones literarias y los anacronismos más logicos, o sea la representación de elementos de la realidad circundante a fines del siglo XVII.

Concha de nacar con perlas 
La técnica
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Dos elementos caracterizan a los enconchados: las aplicaciones de nácar y el aspecto un poco similar a las lacas.
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El trabajo de incrustación o taracea (...) está aplicado en las flores de las guardas, los trajes de los personajes y algunos objetos.
(...) el nácar está aplicado en trozos irregulares de aproximadamente centímetro y medio de lado.

Algunas características formales
(...)
La función decorativa de las tablas participa de algunas características de los biombos de un solo recorrido y de las de los tapices y damascos con que se cubrían las paredes. Son frecuentes en el siglo XVII las series de tapices de tema histórico, enmarcados por guardas ornamentales.
Biombos, enconchados y tapices tenían una función decorativa semejante por lo que se facilitaba el intercambio de algunas fórmulas del lenguaje utilizado. 

La Conquista de México. Tabla XVII, Miguel Gonzales. Ver aquí.

En cada una de las tablas de describe más de un episodio; generalmente hay tres escenas en cada una. Están organizadas en tres planos horizontales casi paralelos, diferenciados a pesar de la intención de unirlos por medio de un paisaje único o de crear una continuidad entre los distintos elementos de la composición disponiendo los grupos de personajes a lo largo de una línea ininterrrumpida y ligeramente curva.
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Es característica de estas obras la línea del horizonte muy alta que permite la acumulación de datos narrativos y que, en relación a la pintura perspectivista de la época, trae hacia adelante los últimos planos. Esta organización compositiva había sido normal en la pintura europea llamada primitiva, pero en el siglo XVII solo se utilizaba en algunas fórmulas de decoración. Es en cambio característica del arte oriental, desde los dibujos sobre seda hasta las miniaturas persas. 
(...)

La Conquista de México. Tabla VIII, Miguel Gonzales. Ver aquí.

En general los fondos, las arquitecturas, los paisajitos son solo un esbozo, un apunte, un rápido dibujo, en tanto las figuras están trabajadas con detenimiento, con criterio de cuadro acabado.  Pictóricamente lo más logrado son justamente esos apuntes. Su importancia aparentemente secundaria permitió al pintor trabajar con libertad y manifestar sus cualidades, como en el sombreado de los árboles y la economía de recursos con que sugiere las ciudades. Las figuras trabajadas con detenimiento muestran a veces cierta dureza, incorrecciones en el dibujo, moldes fijos como los de los caballos que se inmovilizan simpre en una misma postura de estatua ecuestre.
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Consideraciones generales
(...)
No nos sorprende el tema —en obras pintadas seguramente para familias españolas—, ni los errores iconográficos, en una época en que el interés etnográfico era patrimonio de muy pocos y en que la reconstrucción histórica fiel no era de ningún modo una exigencia para el artista. Importaba más bien una convención histórica que sirviera para alejar en espacio o tiempo el tema representado —pensemos en los trajes con que se representaba a personajes del Antiguo y el Nuevo Testamento.
(...)
Las tablas de la Conquista son pintura decorativa —para muchos eso significa pintura menor—; realizada por un artista que conocía bien su oficio y tenía sensibilidad pero que indudablemente no era un gran creador.
Sin embargo, en relación a la llamada "gran pintura" mexicana de la época tienen la originalidad de escapar un tanto al modelo europeo, la frescura de cierto primitivismo mezclado al arte muy aprendido, el atractivo que le dan la presencia simultánea del indio en el tema, la cultura europea en la imagen y la oriental en la técnica. 
Quizás sea ante todo en esto, y en esa característica de ser una historia, un relato hecho imagen, en lo que reside el mayor encanto de estas obras.

La sala Guerrico, en el Museo Nacional de Bellas Artes


Coincido con lo escrito por la autora hasta en los puntos y las comas.
Museo Nacional de Bellas Artes, Barrio: Recoleta, Cobrinha
(En Amo el lugar donde vivo. Buenos Aires, varios autores, 
Moebius Editora)

"Mi lugar preferido de Buenos Aires es el Museo Nacional de Bellas Artes.

Me parece un espacio fuera de tiempo, cuando voy me olvido un poco del afuera y entro como en otra dimensión. La iluminación tenue de cada sala, los olores a pintura y lienzos, siglos de historia y distintas formas de pensar reflejadas a través del arte. No se puede apreciar tanto en una sola visita. Mi forma de disfrutarlo es visitar las muestras temporales y después recorrer un poquito de la colección permanente y dedicarle más tiempo y atención a algún sector, de esa forma siempre descubro algo nuevo e inspirador.

Personalmente, me gusta la planta baja, las obras de Goya y la sala del manierismo y el barroco. Y me llama particularmente la atención la sala de la colección Guerrico: además de las obras en sí, me gusta la disposición de los cuadros que casi cubren la pared entera desde el piso al techo y los marcos superelaborados, que en algunos casos son más grandes que la propia obra. En la parte trasera y casi escondida, hay una pequeña salita con objetos antiguos tales como peinetones gigantes de carey, jarrones orientales, mates de todo tipo y tamaño, y algunas vitrinas con objetos de lo más curiosos como miniaturas de marfil talladas con formas de pequeños demonios, animales o insectos, que se merecerían una muestra aparte."



Calcos: iniciación hacia lo bello y comprensión/análisis a través de la observación

AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE
Calco en Museo de la Cárcova, Buenos Aires. Ver aquí. 
Arte griego, Victoria de Samotracia, atribuida a Pythokritos de Rodas, 
Museo del Louvre, París.

Sobre la imbricación entre calco y dispositivo pedagógico como recurso para vehiculizar la comprensión y el análisis a través de la observación.

Ernesto de la Cárcova, Catálogo de la exposición realizada en el Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires) en ocasión del 150 aniversario del nacimiento del artista.
Capítulo: En el horizonte de la copia. Calcos escultóricos y educación artística, Milena Gallipoli.

En el ámbito de la educación artística institucionalizada de principios de siglo XX, uno de los objetos más utilizados fueron los calcos escultóricos; copias que reproducían esculturas de todo tipo. Desde obras famosas hasta relieves ornamentales estaban disponibles en la accesible materialidad del yeso.
(...)
En el caso argentino, Ernesto de la Cárcova fue uno de los grandes agentes en cuanto a la creación y reunión de una colección de este tipo debido a su activa participación en las esferas relacionadas con la educación.
(...)
Específicamente, el uso de los calcos se aplicaba prácticamente a todos los cursos de dibujo, dado que servían al entrenamiento en la copia. En palabras de Cárcova eran "... eficaces elementos para la iniciación del espítiru del alumno hacia lo bello". Dibujar un calco implicaba copiar un objeto que a su vez evocaba una obra de arte canónica, permitiendo explorar el claroscuro y la perspectiva. Asimismo, al tener un caracter objetual dado por un proceso de reproducción mecánica de toma de molde, servían como modelos adecuados para la copia. A diferencia de ellos, la utilización de litografías y grabados producía, según Cárcova, copias serviles porque se imitaba una cualidad gráfica ya dada que solo derivaba en el perfeccionamiento de una técnica carente de observación y análisis.


AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE
Calco en Museo de la Cárcova, Buenos Aires. Ver aquí.
Renacimiento, David, Miguel Ángel,
Galería de la Academia, Florencia.

AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE

Las entradas razonadas de un catálogo

AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE
Baño de ninfas (Las ninfas de Diana regresando de la pesca),
Jan Brueghel I / Hendrick van Balen. Ver aquí.

De todas las informaciones de las entradas razonadas de los catálogos, la que más me gusta leer son las menciones a otras obras del mismo artista trabajando en el mismo tema. 
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina. Colección

Introducción
"En el año conmemorativo del Bicentenario de la Revolución de Mayo el Museo Nacional de Bellas Artes se propuso cumplir un anhelado proyecto institucional: el estudio razonado de su colección.
(...)
¿Qué es catalogar una colección? Implica desarrollar un trabajo conjunto entre los departamentos técnicos del MNBA (investigación, documentación, gestión de colecciones, fotografía) y especialistas locales e internacionales para que estudien las obras conservadas: quién fue el creador y cuándo fue realizada son las preguntas iniciales (...); también se indaga sobre la procedencia, en que colecciones estuvo la pieza antes de ingresar al Museo y dónde fue expuesta. Además se interpreta qué asunto está representado y cuestiones de estilo que permitan ubicar y comparar la obra que se cataloga con otras del mismo artista y de su época."

Tomo 1
Jan Brueghel I / Hendrick van Balen
Baño de ninfas (Las ninfas de Diana regresando de la pesca) Siglo XVII
"(...)
Nuestra pintura puede vincularse a Las ninfas de Diana con su pesca en la que aparecen también figuras a la izquierda, dos de ellas fragmentadas como en nuestro caso y, a la derecha, colgando del tronco de un árbol, implementos de caza entre los que se destaca una carcaj similar al de nuestra obra. También el fondo presenta una solución con ninfas de que se bañan. A ella podemos agregar Ninfas de Diana pescando cuya resolución también se acerca a la nuestra si bien el grupo con Diana aparece en el sector derecho. Con la misma temática podemos citar La partida para la caza. Por razones estilísticas podemos pensar que nuestra pintura, como las citadas, bien pudo haber sido realizada alrededor de 1620-1621."


Una marina de Courbet

AL SITIO LENGUAS #ELE #FLE
Mer orageuse, Gustave Courbet. Ver aquí.

Casi leído de un tirón. Creo que será "mi libro" del 2018.
El nervio óptico, María Gainza.

"(...) No conozco a nadie que haya querido ser escritor y no le haya dedicado alguna vez unas líneas al mar (...) El primer gran flechazo ocurrió en mi adolescencia: me enamoré de una marina de Courbet que vi en un documental que nos pasaron en el colegio. Después, cuando supe que había una a tiro de colectivo y la visité, el metejón sólo se profundizó. El cuadro se llama 'Mar borrascoso' y está en el Museo Nacional de Bellas Artes. 'Mer orageuse' se dice en francés y la gárgara rasposa que producen las consonantes replica el rugir de las olas. En primer plano una ola cargada de espuma rompe contra las rocas; a la altura del horizonte, el agua y el aire se mezclan; más arriba, el cielo se desfleca en nubes rosadas. Es un óleo realizado en 1869 y mide casi un metro por un metro (...) Cada vez que miro 'Mar borrascoso' algo se comprime dentro de mí, es una sensación entre el pecho y la tráquea, como una ligera mordedura. He llegado a respetar esa puntada, a prestarle atención, porque mi cuerpo alcanza conclusiones antes que mi mente. Más tarde, rezagado, llega a escena mi intelecto con su incompleto kit de herramientas."

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Foto que tomé durante una visita al MNBA, en febrero 2018:


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